viernes, 24 de febrero de 2012

18



La “ley de la santidad”

*18 1 Yavé dijo a  Moisés: 2 “Di tú a los hijos de Israel: Yo soy Yavé, tu Dios, 3 no hagan lo que se hace en la tierra de Egipto, donde ustedes han vivido, ni hagan lo que se hace en la tierra de Canaán, hacia donde los llevo: no sigan sus tradiciones. 4 Son mis tradiciones y mis decisiones las que seguirán ustedes; compórtense de acuerdo a ella, pues Yo soy Yavé. 5 Guarden mis tradiciones y mis decisiones, pues el hombre que las cumpla encontrará en ellas la vida.
6 Ninguno de ustedes tenga relaciones sexuales con una pariente directa: ¡Yo soy Yavé! 7 No tendrás relaciones con tu padre ni con tu madre. ¡Piensa que es tu madre! 8 No tendrás relaciones con la mujer de tu padre ¡Respeta a tu padre! 9 No tendrás relaciones con tu hermana, hija de tu padre o de tu madre, nacida en casa o fuera de ella. 10 No tendrás relaciones con tus nietas, pues son de tu misma sangre. 11 No tendrás relaciones con tu hermana, hija de tu padre aunque de otra madre, pues es tu hermana.
12 No tendrás relaciones con la hermana de tu padre: rspeta en ella a tu padre. 13 No tendrás relaciones conla hermana de tumadre: respeta en ella a tu madre. 14 No tendrás relaciones con la mujer del hermano de tu padre, pues es tu tía. 15 No tendrás relaciones con tunjuera: respecta a la mujer de tu hijo. 16 No tendrás relaciones con la mujer de tu hermano: respeta a tu hermano.
17 No tendrás relaciones con una mujer y su hija, y tampoco tomarás a su nieta; pues te repetarás ti mismo. 18 teniendo ya mujer, no tomarás a su hermana para ponerla celosa, teniendo relaciones consuhermana mientras viva ella.

19 No tendrás relaciones con una mujer durante el período de sus reglas.
20 No estarás en la cama con la mujer de tu prójimo, pues es una maldad.
21 No entregarás a tu hijo, quemándolo según el rito de Molec, pues sería deshonrar el nombre de tu Dios. ¡ Yo soy Yavé!
22 No tendrás relaciones con un hombre como se hace con una mujer: esto es una cosa abominable. 23 Ni hombres ni mujeres tengan relaciones con un animal: es una infamia.
24 No se manchen haciendo estas cosas, porque con ellas se han manchado las naciones que yo desalojé ante ustedes. 25 El país estaba manchado por lo que yo fui a pedirles cuentas; y la tierra echó fuera a sus habitantes.
26 Ustedes guarden mis leyes y mis normas y no cometan ninguna de estas abominaciones ni tampoco los forasteros que vivan entre ustedes. 27 No cometan estos mismos pecados para que la tierra no los arroje fuera, 28 del mismo modo que vomitó a las naciones anteriores a ustedes que cometieron todos estos pecados. 29 El que cometa estos pecados, todas las personas que los cometan, serán eliminados de su pueblo. 30 Observen, pues, mis normas, y no practiquen ningúna de las costumbres horribles que se practicaron antes de ustedes, no se manchen con ellas, pues Yo soy Yavé, Dios de ustedes.”

*La Ley de santidad se extiende más sobre las prohibiciones sexuales. Estas prohibiciones ahora consideradas por tanta gente como prejuicios anticuados, son en realidad las que asientan la dignidad del hombre por cuanto someten sus caprichos a una ley. Y son la base de la fidelidad conyugal y del respeto mutuo entre miembros de una misma familia.
Como dijimos en el capítulo 15, los cananeos desconocían estas bases de una una cultura humana (no harán comos se hace en tierra de Canaán), y los israelitas veían en ellas una obligación moral estrechamente relacionada con la Alianza de Yavé que hacía de ellos un pueblo santo diferente a los demás.
No entregarás a tu hijo, quemándolo (V. 21) Esto también se hacía comúnmente en Canaán. Allí donde los instintos mandan, no se respeta la vida. Pero también es cierto que el pueblo de Dios fue en el que se descubrió el valor de la persona humana. El canibalismo se practicó en todo tiempo en los ambientes más refinados de China. En la gran mayoría de los pueblos antiguos el padre tenía el derecho de suprimir al recién nacido. Sin hablar de los sacrificios humanos.

No sea que la tierra los arroje fuera (v . 27) En la tierra de las Promesas, los israelitas tienen que vivir según las leyes de Yavé. Y si no las observan, serán desterrados. Esta permanencia en la tierra prometida tiene en la Biblia valor de signo. Ve en especial Dt. Cap. 8 Pablo se acuerda de esto en Gál. 5,21

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