LA BIBLIA - INTRODUCCIÓN

La Biblia no ha caído del cielo. Aquí están libros que no se proclamaron desde las nubes, con algún parlante celestial, sino que se reunieron pacientemente a lo largo de siglos en el seno del Pueblo de Dios, gracias a la fe de sus minorías más conscientes.

Durante unos 18 siglos, desde Abraham hasta Jesús, el pueblo de Israel descubrió, cada vez con mayor lucidez, que el Dios Único se había ligado a él. Las experiencias de la comunidad nacional, los llamados de esos hombres, llamados profetas, que hablaban de parte de Dios, las inquietudes que se desarrollaban entre los creyentes: todo esto pasó de una que otra manera a esos libros. Y fueron los responsables religiosos de Israel los que recibieron, escogieron y acreditaron estos libros, integrándolos al Libro Sagrado.

Así se formó el Antiguo Testamento de la Biblia.Testamento se refiere a que estos libros era como la herencia más preciosa entregada por Dios a su pueblo escogido.

Después de tantas experiencias, llegó para el pueblo de Israel un tiempo de crisis en que Dios quiso llevarlos de una vez a la madurez de la fe. Para eso vino Jesús. Con él se llevó a cabo la experiencia más trascendental de toda la historia. Jesús, sus esfuerzos para salvar al pueblo judío de una destrucción inminente, su rechazo, su muerte y, luego, su Resurrección: ésta fue la última palabra de Dios.

La trayectoria de Jesús originó la predicación de la Iglesia y los libros que en ella se escribieron. Aquellos libros que fueron aprobados por los responsables de la Iglesia pasaron a integrar el Nuevo Testamento.

El Nuevo Testamento comprende:

LOS CUATRO EVANGELIOS. La palabra Evangelio significa la Buena Nueva. Esos son los libros en que los apóstoles de Jesús escribieron lo que habían visto y aprendido de él.

Luego viene el libro de los HECHOS DE LOS APÓSTOLES, escrito por Lucas, el mismo que escribió el Tercer Evangelio.

Luego vienen más de veinte CARTAS que los apóstoles dirigieron a las primeras comunidades cristianas.

El Antiguo Testamento comprende:

Los LIBROS HISTÓRICOS. Aquí vemos la actuación de Dios para liberar a un pueblo que quier hacer que sea su pueblo. Lo vemos educar a ese pueblo y dar un sentido a su historia nacional. En estos libros se destacan:

El Génesis. El Exodo. El Deuteronomio. Los libros de Samuel.

LOS LIBROS PROFETICOS. Dios interviene en la historia por medio de sus profetas, encargados de transmitir su palabra.

LOS LIBROS DE SABIDURÍA destacan la importancia de la educación y del esfuerzo del individuo para llegar a ser un hombre responsable y un creyente.

Ediciones Paulinas - Verbo Divino

martes, 31 de enero de 2012

15



Límites de la tribu de Judá

15 1 Los hijos de Judá, según sus familias, recibieron por suerte la siguiente parte: Desde la frontera de Edom hasta el desierto de Zin en dirección al sur. 2 La extremidad meridional era el Mar Salado, 3 desde la lengua que miraba al sur, después seguía hacia la subida de Acrabina y pasaba por Zin, subía al Sur de Cadésbarne, pasaba por Esrom, subía a Adar y daba la vuelta hacia Carcaa. 4 Pasaba por Asmón y llegaba al torrente de Egipto, terminando en el Mar Grande. Estos son los límites por el lado meridional.
5 La frontera oriental era el Mar saalado hasta la desembocadura del Jordán.
5 Por el norte, la frontera empezaba desde la Lengua del Mar a la desembocadura del Jordán, subía  Bet-Hagla, pasaba por el norte de Bet-Arabá y subía hasta la piedra de  Boén, hijo de Rubén. 7 Después la frontera subía a Dabir en el valle de Acor, y al norte daba la vuelta hacia Guilgal, la cual está enfrente de la subida de Adomim, la cual está al sur del Torrente, después la frontera pasaba por las aguas llamadas Fuente del Sol, llegando a la Fuente de Rogel. 8 De aquí subía por el valle del hijo de Hinom, al lado meridional del Hombro del Jebuseo, es decir, Jerusalén, subiendo de allí hasta la cumbre del cerro que está enfrente del Valle de Hinom, al occidente, en la extremidad del valle de Rafaím o de los gigantes, al norte. 9 Después bajaba de la cima del cerro hasta la fuente Neftoá, y llegaba hasta las aldeas del monte Edrón; y se dirigía hacia Bala, es decir, Cariatiarim. 10 Después de Bala, iba rodeando hacia el occidente en dirección del monte Seir, y por el norte se arrimaba al lado del monte Jarim hacia Queslón, de donde descendía a Betsames, y pasaba por Timna. 11 Después, la  frontera llegaba a la vertiente de Acarón, al norte inclinándose  hacia Sicarón y pasaba por el monte Bala, llegando a Jebnel. Así terminaba por el occidente en el Mar Grande.
12 La frontera occidental era el Mar Grande.
Estos fueron por todos lados los términos de los hijos de Judá, según sus familias.
13 Mas a Caleb, hijo de  Jefoné, dio Josué en posesión particular en medio de los hijos de Udá, como le había mandado Yavé, la ciudad de Cariat-Arbe (este Arbe era el padre de los enaceos). Hoy se llama Hebrón, 14 y Caleb expulsó de ella a tres hijos de Enac, Sesal, Ajimán y Tolma, que  habían quedado de la raza de Enac. 15 Y avanzando desde allí, subió a los habitantes de Dabir, que antes se llamaba Cariat-Sefer.
16 Aquí dijo Caleb: “A quien asalte Cariat-Sefer, y se apodere de ella, yo le daré por esposa a mi hija Axa.” 17 Otoniel, hijo de Quenaz, hermano menor de Caleb, tomó la ciudad; éste le dio por esposa a su hija Axa. 18 En cuanto llegó ella, aconsejó a su marido que solicitara a su padre un campo. Axa se apeó de su burro y Caleb le preguntó: “¿Qué quieres?” 19 A lo que respondió ella: “Hazme un favor. Ya que me has dado una tierra  árida en el Negueb agrégame otra de regadío.” Y Caleb le dio las Fuentes de Arriba y las Fuentes de Abajo.

Lista de las ciudades de Judá

20 Esta fue la posesión de la tribu de Judá, según sus familias. 21 Las ciudades de los hijos de Judá en las extremidades meridionales por las fronteras de Edom, eran:
Cabsel, Eder, Jagur, 22 Cina, Dimona, Adad, 23 Cadés, Asor, Jetnan, 24 Zuf, Telem, Balot, 25 Asor la nueva, Cariot, Hesrom, es la misma que Asor, 26 Amán, Sama y Molada, 27 Asergada, Hasemón, Betfelet, 28 Asarsual, Bersebá y sus aldeas. 29 Bala, Jim, Esem, 30 Estolad, Cesil, Harma, 31 Siquelag, Madmana, Sansana, 32 Lebaot, Selim, Aen y Remón; entre todas veinte y nueve ciudades y sus aldeas.
33 En las llanuras: Estaol, Sarea, Asena, 34 Zanoe, Engannim, Tafuaj, Enaim, 35 Jerimot,, Adulam, Socó, Azeca, 36 Seraín, Aditaim, Gadera y Gederotaim; catorce ciudades y sus aldeas.
Senán, Adasa, Magdalgad, 37 Deleam, Masefa, Jactel, 38 Laquis, Bascat, Eglón, 39 Cabot, Leheman, Cetlís, 40 Giderot, Betdagón, 41 Naama y Maquedá; dieciséis ciudades y sus aldeas.
42 Lebana, Eter, Asán, 43 Jetfa, Esna, Nesib, 44 Queila, Ajzob y Maresa; nueve ciudades y sus aldeas.
45 Acarón con sus aldeas y lugarcitos.
46 Desde Acarón hasta el mar, todo el país que mira Azoto con sus dependencias.
47 Azoto con sus pueblos y sus aldeas. Gaza con sus pueblos y aldeas hasta el torrente de Egipto. El Mar Grande o Mediterráneo en su término.
Y los montes: Samir, Jetet, Socot, 48 Dana, Cariatsedna, que es Dabir, 49 Anab, e Istermo, Anim, 50 Gosem, Jalón y Gilo; 51 once ciudades y sus aldeas.
52 Arab, Duma,Esán, 53 Janum, Bettafua, Afeca, 54 Jumta, Cariat-Arbe, que es Hebrón, y Sior, nueve ciudades y sus aldeas.
55 Maón, Carmel, Isif, Judá, 56 Jezrael, Jucadam, Zanol, 57 Acaín, Guibea, Timna; diez ciudades y sus aldeas.
58 Halul, Bet-Sur, Gedor, Marat, Betanot, Eltecón; seis ciudades y sus aldeas.
59 Tecoá, Efratá, es decir, Belén, Fegor, Etam, Culón, Tatam, Sores, Canenín, Galim, Beter, Mana; once ciudades con sus aldeas.
 60 Cariatbaal, qu es Cariatiarim, o ciudad de las selvas, y Haraba; dos ciudades y sus aldeas.
61 En el desierto, Betarabá, Meddin y Sesaca, 62 Nebsán, Ciudad de la Sal y Engaddi; seis ciudades y sus aldeas.
63 Los hijos de Judá no pudieron expulsar a los jebuseos que vivían en Jerusalén, de manera que siguieron viviendo hasta hoy en Jerusalén con los hijos de Judá.

16



Tribus de Efraím y Manasés

16 1 La tierra que le correspondió por suerte a los hijos de José se extendía al oriente, desde el Jordán, frente a Jericó, por el desierto que desde Jericó sube al norte en Betel. 2 Después, la frontera se extendía de Betel a Luz, pasaba a lo largo del territorio de los arqueos por Atarot, 3 bajaba al occidente hacia los límites de los jefleteos, hasta Bet-Horón de Abajo, y Gazer, terminando en el Mar Grande.
4 Los hijos de  José, Manasés y Efraím, se repartieron esta herencia.
5 La frontera de los hijos de Efraím, según sus familias, la frontera de su herencia se extendía hacia el oriente, desde Atarot-Adar hasta Bet-Horón de Arriba; 6 y después iba al occidente, dejando Micmetat al norte, y daba vuelta por el oriente hasta Tanat Silo, que atravesaba al oriente de Janoka.
7 Desde Janoka bajaba hasta Atarot y Narata, poasaba por Jericó y terminaba en el Jordán.
8 Después, la frontera se dirigía desde Tafuaj hacia el oeste, hasta el Cana, y terminaba en el Mar Grande.
Tal fue la herencia de la tribu de los hijos de Efraím, distribuida en sus familias. 9 Los hijos de Efraím tuvieron también ciudades reservadas dentro de la posesión de los hijos de Manasés, cada ciudad con sus aldeas dependientes. 10 Sin embargo, los hijos de Efraím no expulsaron a los cananeos que vivían en Gazer; de manera que éstos siguieron viviendo en medio de ellos hasta el día de hoy, pero sometidos a tributo.



17



17 1 La porción que tocó por suerte a la tribu de Manasés (primogénito de José), fue atribuida a Maquir, primogénito de Manasés y padre de Galaad, pues era un valiente. 2 Obtuvo el país de Galaad y Basán. También fue atribuida una parte a los demás hijos de Manasés, en proporción a sus familias: los hijos de Abiezer, los hijos de Elec, los hijos de Esriel, los hijos de Siquem, los hijos de Jefe, y los hijos de Semida: éstos son los hijos varones de Manasés,  hjijo de José, cabezas de familias.
3 Selofiad, hijo de Jefer, hijo de Galad, hijo de Maquir, hijo de Manasés, no tenía hijos, sino solamente hijas, cuyos nombres son: Majlá, Noá, Joglá, Milcá y tirsá. 4 Ellas se presentaron a Eleazar, el sacerdote, en presencia de Josué, hijo de Nun, y de los príncipes, diciendo: “Yavé ordenó por medio de Moisés que se nos diese posesión en medio de nuestros hermanos.” Se les dio entonces una herencia en medio de los hermanos de su padre, conforme a la orden de Yavé.
5 Así tocaron a Manasés diez porciones en la tierra de Canaán, sin contar la tierra de Galaad y de Basán, tras el Jordán.
6 Porque las cinco hijas de Selofiad poseyeron su herencia en medio de los hijos de esta tribu. Y la tierra de Galaad cupo en suerte a los otros hijos de Manasés.
7 Los límites de Manasés hacia Aser se extendían desdesde Micmetat, que mira Siquem; se dirigían a mano derecha hacia los que habitan en la Fuente de Tafúaj. 8 La tierra de Tafúaj le había correspondido por sorteo a Manasés; pero la ciudad de Tafúaj, que está en los confines de Manasés, fue dada a los hijos de efraím.
9 Dicha frontera descendía por el torrente de Cana al sur del torrente; eran éstas las ciudades de Efraím, en medio de las de Manasés; de suerte que la frontera pasaba al norte del torrente e iba a terminar en el mar.
19 Así, el sur pertenecía a Efraím y el norte a Manasés, terminando ambos en el mar. Limitaban al norte con la tribu de Aser, y con la tribu de Isacar por el este.
41 En efecto, Manasés tuvo por herencia, en Isacar y Aser, a Betsán con sus aldeas, a Jeblam con las suyas, a los habitantes de Dor con sus villas, y a los de Endor con sus aldeas; asimismo, a los  habitantes de Tanac con sus aldeas, y a los de Meguido con las suyas, y la tercera parte de Nifet. 12 Pero los hijos de Manasés no pudieron conquistar estas ciudades y los cananeos se encrapricharon en permanecer en el país junto con ellos. 13 Tan pronto los hijos de Israel se sintieronmás fuertes, subyugaron a los cananeos, y los hicieron tributarios suyos; mas no los mataron.
14 Los hijos de José se dirigieron a Josué, y le dijeron: “¿Por qué nos has dado una sola parte y una sola provincia siendo que somos un pueblo tan numeroso, por la gracia de Yavé?”
15 Josué les respondió: “Si son ustedes un pueblo numerosos, suban a los bosques; hagan desmontes en el país de los fereceos y de los rafaítas, ya que los cerros de Efraím son estrechos para ustedes.”
16 Los hijos de José replicarón: “El país montañoso no nos basta. Y en la llanura los cananeos usan carros armados de hierro, tanto los de Betsán y sus aldeas como los del llano de Jezrael.”
17 Entonces dijo Josué a la gente de José, a los hombres de Efraím y Manasés: “Ustedes son un pueblo numeroso y valiente; no tendrán esta sola parte sino que subirán a las montañas y desmontarán y limpiarán. 18 Todo será de ustedes y exterminarán a los cananeos aunque tengan carros de hierro y sean fuertes.”

18



Josué reparte  el resto del país

18 1 Cuando los hijos de Israel terminaron de conquistar el territorio, instalaron en Silo la Tienda de las Declaraciones divinas y celebraron ahí una asamblea. 2 Quedaban siete tribus que no habían recibido todavía su parte de la herencia.
3 Josué les dijo: “¿Hasta cuándo descuidarán la conquista del país que les ha dado Yavé?, Dios de sus padres? 4 Elijan a tres hombres de cada tribu; yo les enviaré a recorrer el país para que los podamos repartir según la descripción que nos traigan de él. 5 Se dividirá el país en siete partes, pues Judá tiene su territorio al sur, y la gente de José, el suyo al norte. 6 Ustedes prepararán una repartición del país en siete partes y me la traerán. Después haré la repartición mediante sorteo aquí mismo, delante de Yavé. 7 Los levitas no tendrán parte al lado de sus hermanos, pues ya recibieron su herencia al ser sacerdotes de Yavé. En cuanto a los de Gad y de Rubén y de la media tribu de Manasés, ya recibieron de Moisés su parte al oriente del Jordán.”
9 Los exploradores estaban listos para salir cuando Josué les dijo: “Vayan y recorran la tierra y tomen nota de todo; luego vuelvan a mí a este lugar, y echaré suertes delante de Yavé en Silo.”
9 Los hombres fueron y anduvieron por el país y lo describieron, dividiéndolo con sus ciudades en siete partes. Cuando volvieron al campamento de Silo, 10 Josué sorteó y repartió el país entre los hijos de Israel.

Territorio de Benjamín

11 Los hijos de Benjamín, distribuidos por familias, fueron los primeros favorecidos por la suerte, con una parte del terreno situado entre los hijos de Judá y los hijos de José.
12 Se extendía por el norte desde el Jordán; la frontera seguía por Jericó y subía a los cerros hacia el occidente, llegando al desierto de Betaven. 13 Luego pasaba al sur de Luz, conocido como Betel, y  bajaba a Atarot-Adar, cerca del cerro situado al sur de Bet-Horón de Abajo. 14 Desde aquí la frontera tuerce y vuelve en dirección del suroeste, desde el cerro frente a Bet-Horón hasta Cariat-Baal, llamada también Cariatiarim, ciudad de los hijos de Judá. Este era el lado occidental.
15 Por el sur, la frontera empieza desde Cariatiarim, y dirigiéndose al oeste llega hasta la fuente de las aguas de Neftoa, 16 después desciende hasta el cabo del monte, que mira al valle del hijo de Hinom, la cual está en la llanura de Rafaím al norte; de aquí baja al valle de Hinom, pasando por el Hombro del Jebuseo, al sur, hasta la Fuente de Rogel; 17 avanzando hacia el norte, sale a Ensemes, corre después hasta los cerros que están frente a la subida de Admmin, 18 de donde desciende a la piedra de Boén, hijo de Rubén; 19 pasa por Kafet delante de la Arabá, hacia el norte, y desciende a la Arabá.
Hacia el norte se extiende más allá de Bet-Hagla; y termina en la extremidad septentrional del Mar Salado, en la desembocadura del Jordán que mira al sur. Esta es la frontera del sur, mientras 20 el Jordán limita al país por el oriente. Esta fue la parte de herencia de los hijos de Benjamín, según sus familias, definida por sus límites.
21 Las ciudades de los hijos de Benjamín fueron: Jericó y Bet-Hala, y el Valle de Casis, 22 Bet-Arabá, Semareím, Betel, 23 Avim, Afara y Ofra, 24 la ciudad de Emona, Ofni y Geba; doce ciudades con sus aldeas.
25 Gabaón, Ramá, Berot, 26 Misfe, Cafira, Amosa, 27 Ecem, Jirfel, Tarela, 28 Sela, Elef, Jebús que es Jerusalén, Guibea, y Cariat: catorce ciudades con sus aldeas. Esta es la parte de la herencia de los hijos de Benjamín, según sus familias.


19



Territorio de las otras seis tribus

19 1 La segunda suerte tocó a los hijos de Siemón, según sus familias, y su herencia vino a caer en medio de los hijos de Judá, a saber: 2 Berserbá, Sabe, Molada, 3 Aser-Sual, Bala, Asem, 4 Eltolad, Betul, Jorma, 3 Siquelag, Betmarcabot, Jesersusa, 6 Betbelaot, Sarujén; trece ciudades con sus aldeas. 7 En, Rimón, Atar, Asán; cuatro ciudades con sus aldeas, 8 y todas las aldeas alrededor de estas ciudades hasta Balaar, Beer y Ramat del Negueb. Esta es la herencia de los hijos de Simeón, según sus familias.
9 Los hijos de Simeón recibieron su  herencia dentro de la de los hijos de Judá debido a que el territorio ocupado por éstos era demasiado extenso.
10 La tercera suerte tocó a los hijos de Zabulón por sus familias: los límites de su posesión se extienden por el occidente hasta Sarid. 11 Suben hacia el oeste a Marala, y llegan a Debaset, hasta el torrente que está enfrente de Yocneam; ; 12 vuelven a Sarid por el oriente hasta los confines de Ceselot-Tabor, llegan a Daberet, y suben hacia Jafia; 13 de ahí corren hasta la región oriental de Guita-Jefet  e Itcanín, y prosiguen con dirección a Remón, dando la vuelta hacia  Noa. 14 Después dan la vuelta por el norte de Hanatón y terminan en el valle de Jeftael 15 e incluyen también a Catat, Nalal, Simrón, Jedalá, Belén; doce ciudades con sus aldeas.
16 Esta es la herencia de la tribu de los hijos de Zabulón, distribuida entre sus familias, con las ciudades y aldeas.
17 La cuarta suerte salió a Isacar para sus familias. 18 Sus fronteras comprenden a Jezrael, Casalot, Sunen, 19 Hafaraím, Seón, Anajerat, 20 Harabit, Quisión, Ebés, 21 Romet, Enganim, Enjaa, Bepases. De ahí la frontera pasa al Tabor, a Sajesima, 22 Bet-Samés, terminando en el Jordán; diecisiés ciudades con sus aldeas.
23Esta es la posesión de los hijos de Isacar, y las ciudades y aldeas para sus familias.
24 La quinta suerte salió a la tribu de los hijos de Asser, según sus familias; 25 y fueron sus fronteras Jelcat, Halí, Etén, Ajzaf, 26 Elmelec, Amad y Mesal; llegan hasta el Carmelo al oeste y a Sijor Lebanat; 27 de ahí vuelven por el oriente hacia Bet Dagón; colindan con Zabulón y el valle de Jeftael al norte, hasta Betemec y Nehiel; se extienden por la izquierda hacia Cabul, 28 Abdón, Rejob, Hamón y Caná, hasta Sidón la grande; 29 dan vuelta hacia Rama hasta la ciudad fortaleza de Tiro; de a hí vuelven a Hosa, terminando en el mar junto al Majleb y Acziba; 28 y después Acra, Afec y Rejob; veintidós ciudades con sus aldeas.
31 Esta es la posesión de los hijos de sus familias.
32 La sexta parte tocó a los hijos de Neftalí, divididos en sus familias. 33 Y comienzan sus límites desde Helef y Elón en Senanin y Adamai-Neceb, y desde Jabnel  hasta Lecum, terminando en el Jordán; 34 después los limites vuelven hacia Azanottabor, al occidente, y de allí salen a Hucosa, limitando con Zabulón por el lado del sur, y con Aser por el poniente. 35 Sus ciudades fuertes son: Asedim, Ser, Hamat, Recat, Cerat, 36 Edema, Arama, Jasor, 37 Cadés, Edreí, En-Jasor, 38 Jirón. Magdalel, Joren, Betanat y Betsamés, diecinueve ciudades con sus aldeas. 39 esta es la parte de la herencia de la tribu de Neftalí, sus ciudades y aldeas para sus familias.
40 A la tribu de Dan salió la séptima suerte para sus familias. 41 Y los límites de su herencia fueron: Saraa, Estaol e Irsemes, 42 selebín, Ayalón, Jetela, 43 Elon, Tinnata, Acarón, 44 Eltece, Guibetón, Balat, 45 Jud, Bene-Barac, Gatrimón, 46 Mejarcón y Racón con el territorio frente a Joppe; 47 sus límites fueron más allá del territorio que les correspondía, ya que los hijos de Dan avanzaron y atacaron a Lesem, y la tomaron; la pasaron después a cuchillo y la habitaron, llamándola Lesem-Dan, del nombre de Dan, su padre.
48 Esta es la parte de la herencia de la tribu de los hijos de Dan, las ciudades y aldeas para sus familias.
49 Luego que Josué, hijo de Nun, terminó de repartir la tierra por suerte a cada una de las tribus los hijos de Israel le dieron su porción en medio de ellos. 50 Según la orden de Yavé, le dieron la ciudad de Tamnat Seraj, en los cerros de Efraín, que él había pedido. Reedificó esta ciudad y la habitó.
51 Estas son las posesiones que Eleazar, el sacerdote, Josué, hijo de Nun, y los jefes de las familias de las tribus de los hijos de Israel distribuyeron por suerte en Silo, delante de Yavé, a la entrada de la Tienda de las Declaraciones divinas. Así terminaron la distribución del país.

viernes, 27 de enero de 2012

20


Las ciudades de refugio

20 1 Yavé habló a Josué en esta forma: 2 “Di a los hijos de Israel que designen ciudades para los que tienen que refugiarse según les indiqué por medio de Moisés. 3 Estas ciudades servirán de asilo a todo el que mate a un  hombre involuntariamente; ahí podrán refugiarse para escapar a la venganza del pariente del difunto.
4 El que haya dado muerte a un hombre escapará a una de estas ciudades y se presentará en la Puerta de la ciudad para exponer su caso a los ancianos. Estos le darán acogida y le designarán un lugar para vivir entre ellos.
 5 Y si llega el que quiere vengar al muerto, no lo entregarán en sus manos; por cuanto mató a su prójimo sin quererlo ni tenerle odio.
6 Permancerá en aquella ciudad hasta que comparezca ante la asamblea para ser juzgado y hasta que muera el Sumo Sacerdote que a esa fecha esté en funciones. Entonces podrá volver el que dio muerte a un hombre a su patria y a su casa desde donde haya huido.
7 Señalaron, pues, a Cadés, enla Galilea sobre los cerros de Neftalí, a Siquem, en los cerros de Efraím, y a Cariat-Arbe, o sea Hebrón, en los cerros de Judá.
8 Más allá del Jordán, al oriente Jericó, destinaron a Bosor, situada en el desierto de la meseta de la tribu de Rubén, a Ramot en Galaad, de la tribu de Gad, y a Golén en Basán, de la tribu de Manasés.
9 Estas ciudades fueron señaladas para todos los hijos de Israel y para los forasteros que habitaban entre ellos, a fin de que sirvieran de asilo al que sin querer hubiese muerto a un hombre. Ese no sería muerto por el pariente de la víctima antes de haber sido juzgado por la comunidad.

21



Las ciudades de los levitas

21 1 Los jefes de las familias de Leví se presentaron a Eleazar, el sacerdote, a Josué, hijo de Nun, y a los  jefes de las familias de cada tribu de los hijos de Israel. 2 En Silo, en el país de Canaán, les dijeron los iguiente: “Yavé mandó por medio de Moisés que se nos dieran ciudades para habitar, y campos para alimentar nuestro ganado:”
3 Los hijos de Israel, de acuerdo al mandato de Yavé, les dieron, de su propia parte de tierra, los siguientes ciudades con sus campos:
34 De la familia de Quehat, los hijos del sacerdote Aarón recibieron, por suerte, trece ciudades de las tribus de Judá, Simeón y Benjamín. 5 El resto de los hijos de Quehat obtuvo diez ciudades de la tribu de Efraím, de Dan y de la media tribu de Manasés. 6 Los  hijos de Guersón recibieron trece ciudades de las tribus de Isacar, Aser y de Neftalí, y de la otra media tribu de Manasés en Basán. 7 Los hijos de Merarí recibieron para sus familia doce ciudades de las tribus de Rubén, de Gad y de Zabulón.
8 Así pues, los hijos de Israel dieron a los levitas estas ciudades con sus alrededores, como lo mandó Yavé por medio de Moisés, distribuyéndolas a cada uno por suerte.
9 Estos son los nombres de las ciudades de las tribus de Judá y de Simeón que dio Josué 10 a los hijos de Aarón de la familia de Quehat, descendiente de Leví, que lograron la primera suerte:
11 Cariat-Arbe, ciudad del padre de Enac, llamada Hebrón, en los cerros de Judá y sus alrededores. 13 Pero el territorio y las aldeas dependientes de la ciudad ya habían sido atribuidas a caleb, hijo de Jefoné. 13 Dios, pues, Josué los sacerdotes hijos de Aarón la ciudad de refugio Hebrón y sus alrededores, y Libna con los suyos. 14 Jeter, Estemo, 15 Jelón, Dabir, 16 Asan, Juta y Betsamé con sus contornos; nueve ciudades en las dos tribus, como queda dicho. 17 Y de la tribu de los hijos de Benjamín, a Gabaón y Geba, 18 Anatot y Amón con sus contornos: cuatro ciudades. 19 Todas las ciudades juntas de los sacerdotes,  hijos de Aarón, vinieron a ser trece con sus alrededores.
20 A los demás hijos de Quehat, levitas de grado inferior repartidos en sus familias, se les dieron: de la tribu de Efraím, 21 la ciudad de refugio de Siquem con todos sus alrededores, en los cerros de Efraím, Gazer, 22 Cibsaim y Bet-Horón con sus alrededores: cuatro ciudades. 23 Y de la tribu de Dan: Elteco, Guilbetón, 24 Ayalón y Gatrimón, con sus alrededores: cuatro ciudades. 26 Y de la media tribu de Manasés, a Tanac y Jeblam con sus contornos: dos ciudades. 26 En todo se  dieron diez ciudades y sus alrededores a los demás hijos de Quehat.
27 También a los hijos de Guersón, levitas de inferior grado, Josué dio de la media tribu de Manasés dos ciudades con sus alrededores, a saber: Golán, en Basán, que era ciudad de refugio, y Astarot. 28 Y de la tribu de Isacar: Quisuon, Daberte, 29 Jaramut, Engannín con sus alrededores: cuatro ciudades. 30 De la tribu de Aser: Masal, Abdón, 31 Helcat y Rejob con sus alrededores: cuatro ciudades. 32 De la tribu de Neftalí, las ciudades de refguio de Cadés en Galilea, Hamot-Dor y Carten con sus alrededores: tres cuidades. 33 Todas las ciudades dadas a las familias de Guersón fueron trece con sus contornos.
34 Asimismo a los hijos de Merarí, levitas de inferior grado, se les dieron, según sus familias: Jecnan, Carta, 36 Remon y Nalol: cuatro ciudades de la tribu de Zabulón con sus alrededores. 36 De la tribu de Rubén, más allá del Jordán enfrente de Jericó, a Bosor, en el desierto, ciudad de refugio, y Jaseh. 37 Quedenal y Mefat: cuatro ciudades. 38 De la tribu de Gad, Ramot en  Galaad, ciudad de refugio, Manaim, 39 Jesebón, Jaser, cuatro ciudades con sus alrededores. 40 El total de las ciudades de los hijos de Merarí para sus familias fueron doce. 41 Así las ciudades de los levitas en medio de la herencia de los hijos de Israel fueron cuarenta y ocho, 42 con sus alrededores.
43 De este modo, dio Yavé a los israelitas toda la tierra que habitaron. 44 Yavé les dio paz con todas las naciones vecina y ninguno de sus enemigos fue capaz de resistirles: Yavé los entregó a todos ellos en manos de Israel. 45 Ninguna de las promesas de Yavé quedó sin efecto. Todo se realizó.