LA BIBLIA - INTRODUCCIÓN

La Biblia no ha caído del cielo. Aquí están libros que no se proclamaron desde las nubes, con algún parlante celestial, sino que se reunieron pacientemente a lo largo de siglos en el seno del Pueblo de Dios, gracias a la fe de sus minorías más conscientes.

Durante unos 18 siglos, desde Abraham hasta Jesús, el pueblo de Israel descubrió, cada vez con mayor lucidez, que el Dios Único se había ligado a él. Las experiencias de la comunidad nacional, los llamados de esos hombres, llamados profetas, que hablaban de parte de Dios, las inquietudes que se desarrollaban entre los creyentes: todo esto pasó de una que otra manera a esos libros. Y fueron los responsables religiosos de Israel los que recibieron, escogieron y acreditaron estos libros, integrándolos al Libro Sagrado.

Así se formó el Antiguo Testamento de la Biblia.Testamento se refiere a que estos libros era como la herencia más preciosa entregada por Dios a su pueblo escogido.

Después de tantas experiencias, llegó para el pueblo de Israel un tiempo de crisis en que Dios quiso llevarlos de una vez a la madurez de la fe. Para eso vino Jesús. Con él se llevó a cabo la experiencia más trascendental de toda la historia. Jesús, sus esfuerzos para salvar al pueblo judío de una destrucción inminente, su rechazo, su muerte y, luego, su Resurrección: ésta fue la última palabra de Dios.

La trayectoria de Jesús originó la predicación de la Iglesia y los libros que en ella se escribieron. Aquellos libros que fueron aprobados por los responsables de la Iglesia pasaron a integrar el Nuevo Testamento.

El Nuevo Testamento comprende:

LOS CUATRO EVANGELIOS. La palabra Evangelio significa la Buena Nueva. Esos son los libros en que los apóstoles de Jesús escribieron lo que habían visto y aprendido de él.

Luego viene el libro de los HECHOS DE LOS APÓSTOLES, escrito por Lucas, el mismo que escribió el Tercer Evangelio.

Luego vienen más de veinte CARTAS que los apóstoles dirigieron a las primeras comunidades cristianas.

El Antiguo Testamento comprende:

Los LIBROS HISTÓRICOS. Aquí vemos la actuación de Dios para liberar a un pueblo que quier hacer que sea su pueblo. Lo vemos educar a ese pueblo y dar un sentido a su historia nacional. En estos libros se destacan:

El Génesis. El Exodo. El Deuteronomio. Los libros de Samuel.

LOS LIBROS PROFETICOS. Dios interviene en la historia por medio de sus profetas, encargados de transmitir su palabra.

LOS LIBROS DE SABIDURÍA destacan la importancia de la educación y del esfuerzo del individuo para llegar a ser un hombre responsable y un creyente.

Ediciones Paulinas - Verbo Divino

viernes, 3 de febrero de 2012

29



Otra conclusión

*29 1 Moisés convocó a todo el pueblo de Israel y les dijo: “Han visto todo lo que Yavé hizo ante sus propios ojos con Faraón, con sus ministros y con todo su país, 2 aquellas grandes plagas que ustedes mismos presenciaron, aquellos prodigios y señales. 3 Pero hasta el día de hoy Yavé no les ha dado corazón para entender, ojos para ver ni oídos para oír.
4 Durante cuarenta años, Yavé los ha hecho caminar por el desierto, sin que se les hayan gastado los vestidos, ni se haya roto de puro viejo el calzado de sus pies. 5 No tenían pan que comer, ni vino  o licor fermentado que beber, para que con el maná supieran que yo, Yavé, soy el Dios de ustedes. 6 Llegamos luego a este lugar, donde nos salieron al encuentro Sijón, rey de Jesbón, y Og, rey de Basán, para pelear contra nostoros, 7 pero los derrotamos a todos y nos apoderamos de sus tierras, las que dimos en herencia  y posesión a Rubén, a Gad y a la media tribu de Manasés.
8 Guarden, pues, las condiciones de esta Alianza y pónganlas en práctica, para que tengan éxito en todas sus empresas. 9 Aquí están todos hoy, en presencia de Yavé, su Dios: sus jefes, sus trtibus, sus ancianos, sus secretarios, todos los hombres de Israel, 10 con sus hijos, hijas y esposas. También el forastero que vve en tu campo para cortar la leña o para acarrear agua. 11 Estás ahí para entrar en la Alianza de Yavé, tu Dios mediante el juramento. El te propone esta alianza 12 para hacer de ti su pueblo y para que sea él tu Dios, como te lo prometió y juró a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob.
13 Y no sólo con ustedes hago yo hoy esta alianza y este juramento, 14 sino que lo hago también con los que están aquí junto a nosotros en presencia de Yavé y con los ausentes.
15 Bien saben ustedes de qué manera hemos vivido en el país de Egipto y cómo hemos atravesado por medio de otras naciones. 16 Ustedes han visto las abominaciones y los sucios ídolos que guardan ellas: piedra, madera, oro y plata.
17 Ojalá no  haya, pues, entre ustedes hombre o mujer, familia o tribu, cuyo corazón se aparte hoy de Yavé para ir a servir a los dioses de esas naciones. Ojalá no broten entre ustedes plantas venenosas y amargas.
18 Si alguien,  al escuchar las palabras de este juramento las toma a broma, diciéndose así mismo: “Yo tendré paz, aunque haga lo que quiera, viene la sequía y, luego, la lluvia.” 19 Yavé no lo perdonará. Su furor y sus celos se encenderán contra este hombre, al que acecharán todas las maldiciones escritas en este libro. Yavé borrará su nombre de debajo de los cielos 21 y lo separará de todas las tribus de Israel para su desgracia, conforme a todas las maldiciones expresadas en este libro de la Ley y de la Alianza.
21 Las generaciones futuras, los que nacerán después de ustedes, el extranjero llegado de un país lejano, verán las plagas de esta tierra y las enfermedades con que Yavé las castigará, 22 y dirán: ”Azufre, salitre,tierra quemada, eso es su tierra entera; no volverá a ser sembrada, ni germinará más, ninguna hierba volverá a crecer en ella, como en la catástrofe de Sodoma y Gomorra, Adna y Seboyim, que Yavé asoló en su cólera y en su furor.”
23 Todas las naciones preguntarán: ¿Por qué Yavé ha tratado así a este país? ¿Cuál es la causa de tanto enojo? 24 y Contestarán: Esto sucedió porque abandonaron la Alianza que Yavé, Dios de sus padres, pactó con ellos al sacarlos de Egipto, 25 porque se han ido a servir a otros dioses y les han adorado; dioses que no eran suyos y a quienes Yavé no los había encargado.
26 Por eso se ha encendido la ira de Yavé contra ese país hasta traer sobre él toda la maldición escrita en este libro. 27 Yavé los arrancó de su suelo con cólera, furor y gran indingación, y luego los arrojó a otro  país, como hoy se puede ver.
28 Las cosas secretas pertenecen a Yavé, nuestro Dios, pero las que nos dio a conocer nos comprometen, a nosotros y nuestros hijos para siempre, y tenemos que poner en práctica todas las disposiciones de esta Ley.

*Este nuevo discurso fue escrito a la vuelta del Destierro, cuando los judíos empezaban a reconstruir su país, decididos a ser, en adelante, fieles a la ley de Yavé.

30




30 1 Cuando te sucedan todas estas cosas acerca de la bendición o maldición que te he propuesto, te acordarás de ellas en medio de las naciones donde Yavé, tu Dios, te haya arrojado. 2 Volverás a él, tú y tus hijos, escucharás su voz con todo tu corazón y con toda tu alma, obedeciendo todo lo que hoy te mando.
3 Entonces Yavé, tu Dios, hará que vuelvan los cautivos de tu pueblo, tendrá piedad de ti y te reunirá de nuevo, de en medio de todos los pueblos donde Yavé te haya dispersado. 4 Aunque tus desterrados están en el otro extremo de la tierra, de allí te sacará Yavé , 5 y te llevará de nuevo a la tierra que era de tus padres, para que también sea tuya; te hará feliz y te multiplicará más que a tus padres.

Dios no pide cosas imposibles

*6 Yavé, tu Dios, circuncidará tu corazón y el corazón de tus descendientes para que ames a Yavé con todo tu corazón y con toda tu alma y para que vivas. 7 Entonces Yavé, tu Dios , hará caer todas estas maldiciones sobre tus enemigos, contra los que hayan perseguido.
8 Tú volverás a escuchar a Yavé y pondrás en práctica todos sus mandamientos, los que yo te prescribo hoy. 9 Yavé, tu Dios, te dará abundante prosperidad en todo lo que hagas, multiplicará tus  hijos y las crías de tus ganado; tu tierra será fecunda y tendrás de todo en abundancia, porque de nuevo se complacerá Yavé en tratarte bien, claro como hizo con tus padres. 10 Pues tu  habrás vuelto a Yavé, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma, y guardarás sus mandamientos y sus normas, en una palabra, lo que está escrito en el libro de esta Ley.
11 Estos mandamientos que yo te doy no son superiores a tus fuerzas ni están fuera de tu alcance. 12 No están en el cielo, para que puedas decir: “Que suba alguien al cielo a buscar esos mandatos y después escucharemos y los pondremos en práctica.” 13 Tampoco están al otro lado del mar, para que tengas que decir: “Que alguien pase hasta el otro lado y los traiga de vuelta, y entonces escucharemos y los podnremos en práctica.” 14 Todo lo contrario, mi palabra ha llegado bien cerca de ti; ya está en tu boca y en tu corazón, para que la pongas en práctica.

Escoge el camino de la vida

(o) 15 Mira que te he ofrecido en este día el bien y la vida, por una parte, y por la otra, el mal y la muerte. Yo te mando que ames a Yavé, tu Dios, y sigas sus caminos. 16 Observa sus mandamientos, sus normas y sus leyes, y vivirás y te multiplicarás, y Yavé te dará su bendición en la tierra que vas a poseer. 17 Pero , si tu corazón se desvía y no escuchas, sino que te dejas arrastrar y te postras ante otros dioses para servirlos, 18 yo declaro hoy que perecerás sinremedio. No durarás largo tiempo en el país que vas a ocupar al otro lado del Jordán.
19 Que los cielos y la tierra escuchen y recuerden lo que acabo de decir; te pusde delante la vida o la muerte, la bendición o la maldición. Escoge, pues, la vida para que vivas tú y tu descendencia, 20 amando a Yavé, escuchando su voz, uniéndote a él. En eso está tu vida y la duración de tus días, mientras habites en la tierra que Yavé juró dar a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob.”

*Estos mandamientos no son superiores a tus fuerzas (1) la obedeciencia la voluntad de Dios es de por sí el camino más llano para el hombre sincero. La palabra está cerca de ti, para que la pongas en práctica (30,14), sin embargo, el hombre no la pondrá en práctica antes de haber recibido la “circuncisión del corazón”
Yavé circuncidará tu corazón (6), o sea que lo hará santo y puro. Ver Ex 36,26-27

Pocas páginas de la Biblia recalcan tan  insistentemente y con voz tan persuasiva el amor de Yavé, amor celoso que proviene de su deseo de hacer feliz al hombre. Yavé, tu Dios, circuncidará tu corazón para que lo ames y vivas feliz. De nuevo estará contento Yavé de verte feliz.

(o) Es muy célebre este párrafo sobre los dos caminos. Este llamado demuestra la importancia de nuestras libres deciciones y el respeto de Dios por la libertad del hombre. (ver también Sir 15,11)
A lo largo del Deuteronomio la fidelidad a Dios se afirma con el recuerdo de sus promesas y de sus recompensas acá en la tierra. Esto no debe extrañarse. En aquellos tiempos lejanos el pueblo de Dios todavía no entendía de la otra vida ni del verdadero premio que es para cada uno de nosotros resucitar y  gozar de la visión de Dios más allá de la muerte. Solamente se fijaban en la vida presente y en el destino nacional, más importantes a sus ojos que el de las personas. Para ellos la justicia de Dios debía verificarse en la tierra y en el tiempo presente.
Más tarde el Evangelio no prometerá campos ni casas sino en estilo figurado (Mc 10,28). Y no se hablará más de prosperidad sino para este día final en que Dios recreará el mundo (He 3,21 y Ap 21,3)

31



Josué sucesor de Moisés

+ 31 1 Moisés fue a decir estas palabras a todo Israel: 2 “Tengo ya ciento veinte años. Ya se me van las fuerzas y Yavé me advirtió que no pasaría el río Jordán. 3 Pero ahora Yavé, tu Dios, irá delante de ti; él destruirá a tu vista estas naciones y tú las desalojarás. Es Josué quien estará al frente de ustedes, como ya lo tiene dicho Yavé.
4 Yavé tratará a estas ciudades tal como trató a Sijón y a Og, reyes amorreos, y a su país, a los cuales destruyó. 5 Así pues, cuando les haya entregado estas naciones ustedes harán  los mismo, según les tengo mandado.
6 Sean valientes y firmes, no teman ni se asusten ante ellos, porque Yavé, tu Dios, está contigo: no te dejará ni te abandonará.”
7 Después de esto, Moisés llamó a Josué y le dijo en presencia de todo Israel: “Sé valiente y firme, tú entrarás con este pueblo en la tierra que Yavé juró dar a sus padres; y sortearás la parte que le corresponderá a cada uno. 8 Yavé irá delante de ti. El estará contigo; no te dejará ni te abandonará. No temas, pues, ni te desanimes.”
9 Moisés puso esta Ley por escrito y se la entregó a los sacerdotes, hijos de Leví, que llevaban el Arca de la Alianza de Yavé, así como también a todos los jefes de Israel, 10 dándoles esta orden: “Cada siete años, al tiempo fijado para el año de la Remisión, en la fiesta de los Tabernáculos, 11 cuando todo Israel se junte para presentarse ante Yavé en el lugar elegido por él, ustedes leerán esta Ley para que la oiga todo Israel.
12 Reúne al pueblo, hombres, mujeres y niños, y al forastero que vive en tus ciudades, para que escuchen, aprendan a temer a Yavé y cuiden de poner en práctica todas las palabras de esta Ley. 13 Tus hijos, que todavía no la conocen, la oirán y aprenderán a temer a Yavé, tu Dios; todos los días que vivan en el país que vas a conquistar después de pasar el Jordán.
14 Yavé dijo a Moisés: “Ya se acerca el día de tu muerte. Llama a Josué y preséntense los dos en la Tienda de las Citas, para que yo les dé mis órdenes.”
Moisés y Josué fueron a presentarse en la Tienda de las citas. 15 Yavé se les apareció en la Tienda, en la columna de nube; la columna estaba a la entrada de la Tienda. Y Yavé dijo a Moisés.
16 “Ahora vas a descansar con tus padres; pues bien, este pueblo se rebelará y se prostituirá siguiendo a dioses extraños, los del país en que van a entrar. Me abandonarán y romperán la Alianza que tgengo pactada con ellos. 17 Aque díoa me enojaré contra ellos, los abandonaré y les ocultaré mi trostro. No podrán resisitr al que los devore y los alcanzarán tantos males y adversidades que dirán: ¿No me habrán llegado estos males porque mi Dios ya no está en medio de nosotros?  18 Pero yo ocultaré mi rostro aquel día a causa de todo el mal que habrán hecho yéndose detrás de otros dioses.
19 Escriban, pues, este libro y enséñenlo a los hijos de Israel para que lo recen de memoria. Este cántco me servirá de testimonio contra los  hijos de Israel. 20 Pues yo los lleará a la tierra que bajo mi juramento prometí a sus padres; tierra que mana leche y miel, y ellos, después de comer hasta saciarse y engordar bien, se volverán hacia otros dioses, les darán culto y a mí me despreciarán y romperán mi Alianza.
}21 Y cuando les sucedan males y calamidades sin número, este cántico dará tesimonio contra ellos, ya que sus descendientes no lo olvidarán. Pues yo sé muy bien los planes que ya están haciendo, cuando todavía no han entrado en la tierra que les tengo prometida.”
22 Moisés escribió aquel día este cántico y se lo enseñó a los hijos de Israel. 23 Luego dio orden a Josué, hijo de Nun: “Sé valiente y firme, porque tú llevarás a los hijos de Israel a la tierra que les tengo prometida, y yo estaré contigo.”
24 Cuando terminó de escribir en un libro las palabras de esta Ley hasta el fin, 25 Moisés dio esta orden a los levitas que llevaban el Arca de la Alianza de Yavé: 26 “Tomen el libro de esta Ley. Pónganlo al lado del Arca de la Alianza de Yavé, nuestro Dios. Allí quedará como testimonio contra ustedes. 27 Porque yo conozco su espíritu rebelde y su cabeza dura. Si hoy, que vivo yo entre ustedes, son rebeldes a Yavé, ¿cuánto más lo serán después de mi muerte?
28 Reúnan junto a mí a todos los jefes y secretarios de todas las tribus, que voy a pronunciar en sus oídos estas palabras, y pediré al cielo y la tiera que sean testigos contra ellos.
29 Porque sé que después de mi muerte obrarán perversamente y se apartarán del camino que les he señalado, y la desgracia vendrá sobre ustedes en el futuro por haber hecho lo que es malo a los ojos de Yavé, enojándolo con sus obras.”
30 Luego, ante toda la asamblea de Israel, Moisés recitó este cántico hasta el fin.


+ Los últimos capítulos contienen varios recuerdos referentes a Moisés.
El cántico del capítulo 32 es el canto al amor incesante de Yavé que conduce toda la historia de Israel.
-Yavé elige a Israel (7-9)
-Lo conduce por el desierto  hacia la tierra prometida (10-14)
-Yavé se convierte en adversario de Israel (22-30)
-El pueblo, humillado y desterraado, debe contar con la compasión de Yavé, que al final lo liberará y lo hará triunfar de los malos (31-43)
Fija las fronteras de los pueblos según el número de los hijos de Dios. Los hijos de Dios, son los ángeles. Ellos están  a cargo de las naciones, pero Israel sólo pertenece a Yavé.
Como un águila, figura de Dios que mira por su pueblo, nadie los arrancará de su protección.
El versículo 15 resume la actitud rebelde de Israel.
Engordó Israel y dio coces. El hijo pródigo, después de todo lo que recibió de su padre, piensa que rebelándose será más libre.

jueves, 2 de febrero de 2012

32


El cántico de Moisés

32 1 “Cielos, presten oídos que voy a hablar, y la tierra toda escuche las palabras de mi boca.
2 Como lluvia se derrame mi doctrina,
caiga como rocío mi palabra,
como suave lluvia sobre la verde hierba,
como aguacero sobre el césped.

3 Porque voy a proclamar el nombre de Yavé:
alaben a nuestro Dios,
4 El es la Roca, cuya obra es perfecta,
y todos su caminos son justicia.
Es Dios leal, no pérfido,
es recto y justo.
5 Se portaron mal con él, ¡hijos de indignos!
Generación perversa y depravada
6 ¿Así pagas a Yavé,
pueblo tonto y estúpido?
7 Acuérdate de los días pasados,
recuerda las generaciones anteriores.
Interroga a tu padre, que te cuente,
a tus ancianos, que te expliquen.

8 Cuando el Altísimo dio a cada pueblo su tierra,
cuando repartio a los hijos de Adán,
fijó las fronteras de los pueblos según
el número de los hijos de Dios
9 Pero la parte de Yavé fue su pueblo,
Jacob fue su herencia.
10 Lo encontró en el desierto,
en la soledad rugiente,
y lo cubrió, lo alimentó, lo cuidó
como a la niña de sus ojos.

11 Como un águila alimenta a sus polluelos,
y revolotea sobre ellos,
así él extendió sus alas y lo tomó
y lo llevó sobre sus plumas.
12 Sólo Yavé lo guiaba,
no estaba con él ningún dios ajeno
13 Lo hizo subir por las alturas de la tierra,
lo alimentó de los frutos del campo,
le dio a gustar la miel de una peña
que sale como aceite del hueco de la roca.
14 Les dio la crema de la vaca y la leche de las ovejas
Les alimentó conla grasa de los corderos,
con la flor de los granos de trigo
y por bebida, el jugo fermentado de la uva.

15 Comió el regalón y se sació,
engordó Israel y dio coces,
rechazó entonces a Dios su Hacedor,
despreció la Roca que lo salvó.
16 Provocaron a Yavé con dioses extranjeros.
Lo irritaron con sus ídolos.
17 Ofrecieron sus sacrificios no a Dios, sino que a demonios.
Sirvieron a dioses que no conocían,
dioses nuevos, recién llegados,
a los que nunca veneraron sus padres.
18 Te olvidas de la Roca que te creó,
Oovidaste al Dios que te engendró.

10 Yavé los ve y los desprecia:
Sus hijos e hijas lo han ofendido.
20 Les voy a esconder mi rostro,
a ver qué será de ellos.
Porque es una generación perversa,
hijos sin lealtad.
21 Me han puesto celoso con lo que no es Dios,
me han irritado con sus vanos ídolos.
Por eso yo les daré celos conlo que no es pueblo.
Los irritaré por medio de una nacióninsensata.
22 ¡Miren que saltó fuego de mi cólera
que quema hasta las profundidades del infierno,
devora la tierra y sus frutos,
abrasa los cimientos de los cerros!
23 Acumularé desgracias sobre ellos
y agotaré en ellos mis dardos.
24 Los consumirá el hambre, la peste y fiebres mortales.
Dientes de fiera mandaré sobre ellos
y reptiles venenosos.
25 Por fuera la espada los privará de sus hijos
y dentro reinará el espanto.
Caerán sobre el joven y la doncella,
el niño de pecho y el viejo encanecido.

26 Yo dije: a polvo los reduciré,
borraré su recuerdo de en medio de los hombres...
27 Pero, ¿qué pensarán sus enemigos?
Ya que no entenderán
y dirán: “Lo hicimos nosotros,
no es Yavé quien lo hizo.”
28 Israel desconoce la prudencia
y no hay en ellos sensatez.
29 Si fueran inteligentes podrían entenderlo,
sabrían vislumbrar el final del camino.
30 Pues, ¿cómo un solo enemigo puede perseguir a mil de ellos
y cómo dos poner en fuga a diez mil,
sino porque su Roca los ha vendido,
porque Yavé los ha entregado?

31 Pero no es su roca como nuestra Roca,
nuestros enemigos lo reconocen.
32 Porque su viña es viña de Sodoma
y de las plantaciones de Gomorra
uvas venenosas son sus uvas,
racimos amargos sus racimos.
33 Su vino es veneno de serpiente,
mortal ponzoña de áspid.
34¿Qué suerte les tengo reservada,
sellada y guardada junto a mí?
36 ¡A mí la venganza y el premio
en el momento que su pie vacile!
Pues se acerca el día de su ruina,
y pronto llega su fin.
36 Yavé hará justicia a su pueblo
 y se apiadará de sus siervos,
cuando vea que su fuerza se agota,
que no queda ya ni hombre libre ni esclavo.

37 Yavé les dirá entonces: ¿Dónde están los dioses de ustedes,
la roca en la que buscaban su refugio,
38 que comían la grasa de sus sacrificios
y bebían el vino de sus ofrendas?
¡Que se levanten y los salven a ustedes!,
¡sean ellos su amparo y refugio!
39 Vean ahora que Yo, solo Yo soy,
Y que no hay más Dios que yo.
Yo doy la muerte y doy la vida.
Yo hiero, y soy yo mismo el que sano,
Y no hay quien se libre de mi mano.
40 Sí, yo alzo al cielo mi mano
y digo: “Tan cierto que vivo yo para siempre
41 cuando afile la punta de mi espada,
y mi mano empuñe el Juicio,
volveré la venganza contra mis adversarios,
y daré el pago a quienes me aborrecen.
42 Embriagaré de sangre mis saetas,
y mi espada se hartará de carne:
sangre de muertos y cautivos,
cabezas de caudillos enemigos.

43 Que las naciones ensalcen a su pueblo. Porque él venga la sangre de sus siervos y devuelve la venganza a sus adversarios, mientras purifica la tierra de su pueblo.”

44 Moisés pronunció las palabras de este cántico ante el pueblo que lo escuchaba, y Josué, hijo de Nun, estaba con él.
45 Cuando Moisés acabó de pronunciar estas palabras a todo Israel, les dijo: 46 “Estén bien atentos a todas estas palabras, que contienen mi declaración contra ustedes, y digan a sus hijos que cuiden de ponerlas todas en práctica. 47 Porque no es cosa de poca importancia: esta palabra es su vida y por ella, ustedes prolongarán sus días en el país que van a conquistar después de pasar el Jordán.”

48 Yavé habló a Moisés en aquel mismo día y le dijo: 49 “Sube a los cerros de los Abarim, en el país de Moab, frente a Jericó, y contempla la tierra de Canaán, que yo doy a los hijos de Israel. En el cerro Nebo, al que vas a subir, morirás. 50 Te irás a reunir con tus padres, igual como tu hermano Aarón, que murió en el cerro de Hor y fue reunirse con los suyos. 50 Ustedes han desconfiado de mí en las aguas de Meribá, en el desierto de Zin, cuando no me proclamaron frente al pueblo. 52 Por eso no entrarás en la Tierra, solamente la contemplarás de lejos.”

33




Las bendiciones de Moisés

*33 1 Estas son las bendiciones que Moisés dio a los hijos de Israel antes de morir. Dijo:
2 “Yavé ha salido del Sinaí; para ellos se levanta sobre el horizonte de Seir. Resplandeció desde el monte Parán; para ellos llegó a Meriba de Cadés; su mediodía alcanzó a Asdot.
3 Yavé ama a esas tribus y su mano portege a sus santos que, postrados a sus pies, esperan sus instrucciones.
4 Moisés nos dio la Ley, que será la herencia de los hijos de Jacob; 5 Israel tenía un rey cuando se reunieron los jefes y se juntaron las tribus de Israel.

6 Viva Rubén y no muera, y que sobrevivan sus hijos tan escasos.
Esta es la bendición para Judá: Escucha, Yavé, la voz de Judá y haz que se junte a su pueblo. Sus manos lucharán y tú los ayudarás.
8 Dijo para Leví: Has dado, Yavé, tus Tumim y tus Urim al que quiere, a quien probaste en Masa y al que reprochaste en Meribá. 9 El que dijo a sus padres: A ustedes ya no los conozco y a sus hermanos e hijos no los consideró. Han guardado tus palabras  y cuidan de tu Alianza. 10 Ellos enseñan a Jabob tus decisiones, a Israel tu Ley. Te ofrecen el incienso y hacen los sacrificios en tu altar. 11 Bendice, ¡oh, Yavé!, su generosidad y acepta su servicio. Hiere en el dorso a  los que contra él se alcen y que sus enemigos no se levanten jamás.

12 Dijo para Benjamín: Amado de Yavé, descansa confiado en el que lo protege desde las lomas en que tiene su santuario.
13 Dijo para José: Su tierra ha recibido las bendiciones de Yavé, el rocío del cielo y las aguas que surgen del abismo, 14 los frutos que madura el sol y lo que hace germinar la luna, 15 lo mejor de los viejos montes y de las antigüas lomas, 16 la tierra generosa y las cosechas abundantes. Desciende sobre la cabeza de José la bendición del que se apareció en la zarza, pues es el elegido entre sus hermanos. 17 José es su toro primogénito, gloria a él. Son sus cuernos, cuernos de búfalo, con los que hiere a todos los pueblos a la vez. ¡Miren las muchedumbres de Efraím y los millares de Manasés!

18 Dijo para Zabulón: Alégrate, Zabulón, cuando viajes, y tú, Isacar, en tus tiendas. 19 Ellos llaman a los pueblos a la montaña sagrada, ahí ofrecen sacrificios juntos, pues gozan de las riquezas del mar y los tesoros escondidos en la arena.
20 Dijo para Gad: Bendito el que ensanche a Gad. Como leona se halla tumbado y desgarra el brazo y la cabeza. 21 El escogió la parte mejor, la parte que fue reservada para el jefe. Encabeza el pueblo, pues ha cumplido la justicia de Yavé y sus decisiones respecto a Israel.
22 Dijo para Darn: Dan es un cachorro de león que salta de Basán.
23 Dijo para Neftalí: Neftalí es colmado de favores, lleno de la  bendición de Yavé. ¡Extiéndete hacia el sur y hacia el mar!
24 Dijo para Aser: Bendito sea Aser entre los hijos. 25 Sea él preferido entre sus hermanos y meta sus pies en el aceite. Sean de hierro y bronce tus cerrojos. Seas fuerte mientras vivas.

26 Nadie hay como Dios, ¡oh, Israel! El que marcha sobre los cielos para socorrerte en su celo celo cabalgando sobre las nubes.
27 El Dios eterno es un refugio; desde siempre te libera su brazo. Arroja ante ti al enemigo y te dice: Acaba con él.
28 Israel habita seguro. La fuente de Jacob corre aparte hacia la tierra del trigo y del vino y le llega todo del cielo.
29 Feliz eres, ¡oh, Israel! ¿Quién semejante a ti, pueblo protegido por Yavé? El es el escudo que te ampara, la espada que te da la victoria. Tus enemigos huyen ante ti, pero tú, al fin, les pisas el cuello.”

*Las bendiciones de Moisés se parecen a las de Jacob en Gén 49. Es el anuncio poético de la suerte futura de las doce tribus. Fue escrito antes de David, cuando la tribu de Judá vivía separada de las demás (versículo 7); la tribu de José es la de mayor importancia.

34



La muerte de Moisés

*34 1 Moisés subió de los llanos estériles de Moab al cerro de Nebo, a la cumbre de Pisga, frente a Jericó, y Yavé le mostró toda la Tierra de Galaad hasta Dan, 2 todo Neftalí, la tierra de Efraím y de Manasés, toda la tierra de Judá, hasta el mar occidental, 3 el Negueb, la llanura, el valle de Jericó, ciudad de las Palmeras, hasta Soar. 4 Y le dijo Yavé: “Esta es la tierra que juré darle a Abraham y a su descendencia. Dejo que la veas con tus propios ojos, pero no entrarás en ella.”
5 Allí murió Moisés, siervo de Yavé, en el país de Moab, conforme Yavé lo había dispuesto. 6 Lo sepultaron en el valle, en el país de Moab frente a Baal Peor, pero nadie hasta hoy ha conocido su tumba.

7 Tenía Moisés ciento veinte años cuando murió. No había perdido su vigor y sus ojos veían aún claramente. 8 Los hijos de Israel hicieron duelo por él en los campos de moab, durante treinta días estuvieron en duelo. 9 Pero tenían a Josué, hijo de Nun, el cual quedó lleno del espíritu de sabiduría porque Moisés había puesto sus manos sobre él. Los hijos de Israel le obedecieron y actuaron en todo según Yavé  había ordenado a Moisés.

10 No ha vuelto a surgir en Israel profeta semejante a Moisés. Con él, Yavé había tratado cara a cara. 11 ¡Cuántos milagros y maravillas hizo en Egipto contra Faraón, contra su gente y todo su país! 12 ¡Qué mano tan poderosa para obrar estos prodigios a los ojos de todo Israel!

*El libro concluye con la muerte de Moisés. Hay algo grandioso en este fin solitario del jefe y fundador de Israel que Dios había apartado, de alguna manera, de sus hermanos, al confiarle sus secretos y darle su propia autoridad. Moisés ha tenido que sobrellevar solo ante Dios la responsabilidad y la carga de Israel, hasta identificarse con él.
No ha vuelto a surgir profeta como Moisés (10). Toda la fe nuestra se afirma en la revelación del Dios único a Moisés y la elección de Israel bajo su patrocinio. En ese sentido, ningún profeta podrá en adelante revisar o criticar el impulso dado por Moisés. Pero también Israel está consciente de que Dios seguirá enseñándolo por medio de profetas semejantes a Moisés (18,18). Fuertes con esta promesa, los judíos del tiempo de Jesús esperaban un Profeta que concluiría la historia de Israel como Moisés la había empezado, y éste fue Jesús (ver 1,45 y 1,17)

EL LIBRO DE JOSUÉ


JOSUÉ

INTRODUCCIÓN A JOSUÉ

Moisés condujo a los israelitas hasta las llanuras de Moab, al otro lado del Jordán; les faltaba entrar en la Tierra Prometida a sus antepasados.
A pesar de la recia dirección de Moisés, Israel no era una nación organizada; solamente el agrupamiento de varias tribus, familias y poblaciones, unidas por su común aventura. Al leer detenidamente la Biblia, parece que parte de  ellas no se quedaron con Moisés en el oasis de Cadés y entraron en Palestina por el sur, antes que Josué. Otros habían ido a ocupar las mesetas de Moab (Núme 32).
Los que pasaron el Jordán en tiempo de Josué, la mayoría de las veces, penetraron pacíficamente. Con sus tiendas de campaña y sus rebaños se instalaron en los cerros, entre las ciudades fortificadas de los cananeos, dejándoles las llanuras, donde tenían mayor organización. Vivieron al lado de los agricultores y se relacionaron con ellos. Los habitantes de Canaán eran más ricos, y con una cultura superior. Muchos israelitas adoptaron sus usos y sus dioses, corriendo el riesgo de desaparecer como pueblo.
Los que salvaron a Israel fueron los más valientes, que, junto a Josué, decidieron conquistar el país. Nos repugnan las violencias que cometieron ellos, sin embargo, cumplían, con los medios  de esa época, el designio de Dios. Las ciudades y reyes de Canaán (no eran más que jefes locales) estaban muy desunidos. Contra ellos Josué organizó una serie de golpes y asaltos, con los que mantuvo la conciencia nacional de Israel, y empezó la lenta conquista del país, que solamente se iba a concluir dos siglos más tarde, gracias a David.
Siempre son las minorías activas las que hacen la historia. Cuando hablamos de la Iglesia y de su penetración en el mundo, se trata solamente de una minoría de creyentes: los demás no son conscientes de su misión. Asi también se habla de movimientos de emancipación. Sin embargo, las minorías, los militantes hacen progresar toda la masa. Así pasó con Israel. Cuando en el siglo VII antes de Cristo, es decir, cinco siglos después de Josué, los profetas reunieron los documentos que tenían sobre la conquista con el fin de redactar el presente libro, no pretendieron narrar una historia exacta y completa. Se ciñeron a la narración de estas operaciones que habían preparado y posibilitado la formación de la futura nación. No nos engañen entonces las apariencias del libro cuando dice que “todo Israel” combatió con Josué, o cuando da a entender que éste sometió toda Palestina matando a todos sus ocupantes. El libro de Josué cuenta los hechos pequeños que construyeron una gran historia.