LA BIBLIA - INTRODUCCIÓN

La Biblia no ha caído del cielo. Aquí están libros que no se proclamaron desde las nubes, con algún parlante celestial, sino que se reunieron pacientemente a lo largo de siglos en el seno del Pueblo de Dios, gracias a la fe de sus minorías más conscientes.

Durante unos 18 siglos, desde Abraham hasta Jesús, el pueblo de Israel descubrió, cada vez con mayor lucidez, que el Dios Único se había ligado a él. Las experiencias de la comunidad nacional, los llamados de esos hombres, llamados profetas, que hablaban de parte de Dios, las inquietudes que se desarrollaban entre los creyentes: todo esto pasó de una que otra manera a esos libros. Y fueron los responsables religiosos de Israel los que recibieron, escogieron y acreditaron estos libros, integrándolos al Libro Sagrado.

Así se formó el Antiguo Testamento de la Biblia.Testamento se refiere a que estos libros era como la herencia más preciosa entregada por Dios a su pueblo escogido.

Después de tantas experiencias, llegó para el pueblo de Israel un tiempo de crisis en que Dios quiso llevarlos de una vez a la madurez de la fe. Para eso vino Jesús. Con él se llevó a cabo la experiencia más trascendental de toda la historia. Jesús, sus esfuerzos para salvar al pueblo judío de una destrucción inminente, su rechazo, su muerte y, luego, su Resurrección: ésta fue la última palabra de Dios.

La trayectoria de Jesús originó la predicación de la Iglesia y los libros que en ella se escribieron. Aquellos libros que fueron aprobados por los responsables de la Iglesia pasaron a integrar el Nuevo Testamento.

El Nuevo Testamento comprende:

LOS CUATRO EVANGELIOS. La palabra Evangelio significa la Buena Nueva. Esos son los libros en que los apóstoles de Jesús escribieron lo que habían visto y aprendido de él.

Luego viene el libro de los HECHOS DE LOS APÓSTOLES, escrito por Lucas, el mismo que escribió el Tercer Evangelio.

Luego vienen más de veinte CARTAS que los apóstoles dirigieron a las primeras comunidades cristianas.

El Antiguo Testamento comprende:

Los LIBROS HISTÓRICOS. Aquí vemos la actuación de Dios para liberar a un pueblo que quier hacer que sea su pueblo. Lo vemos educar a ese pueblo y dar un sentido a su historia nacional. En estos libros se destacan:

El Génesis. El Exodo. El Deuteronomio. Los libros de Samuel.

LOS LIBROS PROFETICOS. Dios interviene en la historia por medio de sus profetas, encargados de transmitir su palabra.

LOS LIBROS DE SABIDURÍA destacan la importancia de la educación y del esfuerzo del individuo para llegar a ser un hombre responsable y un creyente.

Ediciones Paulinas - Verbo Divino

domingo, 23 de enero de 2011

37

Huesos secos, escuchen la palabra de Yavé

37 1 Yavé puso sobre mí su mano, y su espíritu me llevó, dejándome en una llanura llena de huesos. 2 Me hizo pasar en todas direcciones en medio de ellos; los huesos completamente secos, eran muy numerosos sobre la superficie de la llanura.
3 Yavé me preguntó: “¿Piensas que podrán revivir estos huesos?” Yo le contesté: “Señor Yavé, tú sólo lo sabes.” 4 Entonces me dijo: “Habla de parte mía sobre estos huesos y les dirás: Huesos secos, escuchen la palabra de Yavé. 5 Voy a hacer entrar un espíritu en ustedes y volverán a vivir. 6 Pondré sobre ustedes nervios y haré crecer carne y los cubriré con piel y pondré en ustedes mi Espíritu, de manera que vivirán y sabrán que Yo soy Yavé.”
7 Yo hablé como Yavé me lo había dicho. Mientras lo hacía, se produjo un ruido y un alboroto: los huesos se juntaron, se cubrieron de nervios, se formó carne, y la piel se extendía por encima, 8 pero no había espíritu en ellos.
9 Yavé entonces me dijo: “Habla de parte mía al Espíritu, llámalo, hijo de hombre, y dile de parte del Señor Yavé: Espíritu, ven por los cuatro lados y sopla sobre estos muertos para que vivan.” 10 Lo hice según la orden de Yavé y el Espíritu entró en ellos. Se reanimaron y se pusieron de pie; eran un ejército grande, muy grande.
11 Entonces, Yavé me dijo: “Estos huesos son todo el pueblo de Israel. Ellos andan diciendo: Se han secado nuestros huesos. Se perdió nuestra esperanza, el fin ha llegado para nosotros. 12 Por eso, anúnciales esta palabra: Yo, Yavé, voy a abrir sus tumbas. Pueblo mío, los haré salir de sus tumbas y los llevaré de nuevo a la tierra de Israel. 13 Ustedes sabrán que Yo soy Yavé, cuando abra sus tumbas, pueblo mío, y los haga salir. 14 Infundiré mi Espíritu en ustedes y volverán a vivir, y los estableceré sobre su tierra, y ustedes entonces sabrán que Yo, Yavé, digo y pongo por obra.”

15 Otra palabra de Yavé me llegó: 16 “Hijo de hombre: toma una varilla y escribe en ella: a Judá y a los hijos de Israel, que están con él. Toma otra varilla y escribe en ella: A José, rama de Efraín, a todos los que están con ella. 17 Acerca una varilla a la otra, como para formarse una sola de las dos; las dos formarán una sola en tu mano. 18 Cuando los hijos de Israel te pregunten: ¿No nos explicarás qué quieres significar con eso?, 19 tú les responderás: Esto dice el Señor: Yo tomaré la vara de José que está en la mano de Efraím y las tribus de de Israel que le están unidas; las juntaré con la vara de Judá, y haré de ellas una sola vara, y en mi mano serán una sola. 20 Y tendrás a la vista de ellos, en tu mano, las varillas en que escribiste. 21 Les hablarás así. Esto dice el Señor: Yo tomaré a los hijos de Israel de en medio de las naciones adonde fueron, y los recogeré de todas partes y los llevaré a su tierra. 22 Formaré con ellos una sola nación en la Tierra y en los cerros de Israel y un único rey será el rey de todos ellos. Ya nunca más formarán dos naciones, ni en el futuro estarán divididos en dos reinos. 23 No se mancharán más con sus ídolos ni con sus perversidades ni maldades. Yo los liberaré de todos los pecados que cometieron, y yo seré su Dios. 24 Mi siervo David será su rey, y uno solo será el pastor de todos ellos; observarán mis leyes y guardarán mis mandamientos, y los pondrán por obra.
25 Vivirán en la tierra que di a mi siervo Jacob y que habitaron sus padres, ahí mismo vivirán ellos y sus hijos y los hijos de sus hijos para siempre. David, mi siervo, será perpetuamente su príncipe. 26 Haré con ellos una alianza de paz, que será una alianza definitiva, les daré una estabilidad segura, los multiplicaré y colocaré para siempre mi Templo en medio de ellos. 27 Junto a ellos tendré mi morada; yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. 28 Las naciones conocerán que yo soy Yavé, el que santifica a Israel, cuando mi santuario esté en medio de ellos para siempre.”

domingo, 16 de enero de 2011

38

Gog y Magog

38 1 Me fue dirigida la palabra de Yavé: 2 “Hijo de hombre, vuélvete hacia el país de Magog, y habla de parte mía contra Gog, su rey. 3 Le dirás: Me levanto contra ti, Gog, seño r de Masoc y Túbal. 4 te haré dar media vuelta y obedecerme. Te haré salir con todo tu ejército, caballos y hombres, todos cubiertos de corazas, un gentío inmenso empuñando lanzas, escudos y espadas. 5 Saldrán también armados los ejércitos de Persia, Etiopía, Put, todos con el caso y el escudo, 6 y Gomer con sus tropas, y el pueblo de Togorma en el extremo norte con sus tropas y su gente numerosa. 7 Prepárate, tú y los que se juntaron a ti y están a tu servicio.
8 Después de muchos días recibirás órdenes. Después de muchos años, marcharás hacia esta tierra que se había convertido en desierto; ahora viven allí estos hombres que escaparon a la espada y que fueron reunidos de entre una multitud de pueblos. Esta nación sacada de entre las naciones vivirá entonces segura. Tú y tus aliados y sus numerosos pueblos 9 subirán y avanzarán como huracán, como un nubarrón que oscurece toda la tierra.
10 Así habla Yavé: aquel día proyectarás planes perversos. 11 Pensarás: Voy a subir contra un país sin defensa, marcharé contra gente tranquila que vive en paz. Todos habitan ciudades sin murallas, cerrojos ni puertas. 12 Iré a saltear un pueblo que fue reunido de entre las naciones. Atacaré ciudades repobladas después de haber sido arruinadas. 13 Iré a robar a un pueblo que vive en el ombligo de la tierra, entregado al comercio y a la crianza del ganado.
14 Por eso, hijo de hombre, habla de parte mía. Dirás a Gog: Esto dice el Señor, Yavé: En esos días en que mi pueblo vivirá seguro, tú te pondrás en marcha. 15 Tú partirás de tu país, allá en el norte, llevando contigo muchas tropas, todos soldados de a caballo, que formarán una gran muchedumbre, un ejército poderoso. 16 Y subirás contra mi pueblo de Israel, a manera de nubes que cubren toda la tierra. Esto sucederá al final de los tiempos. Yo haré que vengas contra mi tierra, con el fin de que las naciones me conozcan; sí, tú me darás la oportunidad de manifestar a la vista de ellos que Yo soy santo. 17 Esto dice el Señor Yavé: Tú eres aquel de quien yo hablé antiguamente por medio de mis servidores los profetas de Israel. Anunciaron en aquellos tiempos que yo te traería contra ellos.
18 Dice el Señor: En aquel día en que Gog llegue a la tierra de Israel, desahogaré mi indignación y mi furor. 19 Así lo decreté, lleno de celo y de encendida cólera. En aquel día habrá un terrible temblor en la tierra de Israel.
20 Y temblarán ante mí los peces del mar, las aves del cielo, los animales del campo y todos los reptiles que se arrastran sobre la tierra, como también los hombres que hay en ella.
21 Los montes se desmoronarán, caerán las rocas y todas las murallas se vendrán al suelo. Y llamaré contra él la espada, para defender a mi país y a mis cerros. Ellos se matarán unos a otros. 22 Los castigaré con peste y con sangre; caerá una lluvia torrencial de piedras, granizos, fuego y azufre sobre él y sobre sus tropas y sobre los numerosos pueblos que se juntaron a él. 23 Mostraré que Yo soy Grande y Santo, y me daré a conocer a innumerables pueblos, los cuales sabrán en adelante que yo soy Yavé.

39

39 1 Hijo de hombre, ahora habla en contra de Gog. Dile: esto dice el Señor, Yavé. Ahora estoy en tu contra, Gog, soberano de Masoc y de Túbal. Yo te llevaré, te haré venir del norte y te conduciré sobre los montes de Israel. 3 Destrozaré el arco que tienes en la mano izquierda y de tu derecha haré caer las flechas. 4 Tú, todas tus tropas y los pueblos que te acompañan caerán muertos en los cerros de Israel; te daré para que te devoren a las fieras, a todas las aves y bestias de la tierra. 5 Tú morirás en medio del campo, porque yo lo he decretado, dice el Señor.
6 Lanzaré fuego contra Magog y sobre los habitantes de las islas que viven sin ningún temor, y conocerán que yo soy Yavé. 7 Haré que mi santo Nombre sea famoso en medio de mi pueblo de Israel y no permitiré que en adelante sea profanado mi santo Nombre; y las naciones conocerán que yo soy Yavé, el Santo de Israel. 8 Ya llega el momento, y todo se cumplirá, dice el Señor, Yavé; éste es el día del que yo hablé.
9 Saldrán los habitantes de las ciudades de Israel, recogerán para el fuego y quemarán las armas y los escudos pequeños y grandes; los arcos y las flechas; las mazas y las lanzas, y por siete años alimentarán el fuego. 10 De modo que no traerán leña de los campos ni la irán a cortar a los bosques; porque harán fuego con las armas, y gozarán con los despojos de aquellos que los habían saqueado, y tomarán el botín de los mismos que les habían r4obado a ellos, dice el Señor.
11 En aquel día, yo señalaré a Gog, para sepultura suya, un lugar famoso en Israel, en el valle de Abarim, que está al oriente del mar y cierra el paso a los pasajeros; allí enterrarán a Gog y a toda su gente; y le quedará el nombre de Valle de la Muchedumbre de Gog. 12 Y la gente de Israel los estará enterrando durante siete meses, a fin de purificar la tierra. 13 Concurrirá a enterrarlos todo el pueblo del país; ésta será su gloria en el día que yo me haga famoso, dice el Señor Yavé.
14 Destinarán hombres que recorran continuamente el país en busca de los cadáveres que quedaron sin sepultura en la tierra, con estas pesquisas después de los siete meses. Girarán y recorrerán el país. 15 Al ver un hueso humano, pondrán cerca una señal, hasta que los sepultureros los entierren en el Valle de la Muchedumbre de Gog. 16 Así dejarán purificada la tierra.
17 Esto te dice el Señor a ti, hijo de hombre: Diles a todas las aves y a todas las bestias del campo. Reúnanse, apúrense y surjan de todas partes a mi sacrificio y banquete. Los invito a mi gran sacrificio que celebraré en los cerros de Israel; para que coman carne y beban sangre. 18 Comerán las carnes de los valientes y beberán la sangre de los príncipes de la tierra; todos ellos serán como carneros y corderos, machos cabríos; toros y animales cebados de Basán. 19 Ustedes comerán hasta llenarse de la gordura de las víctimas que yo mataré para ustedes, y beberán de su sangre hasta emborracharse. 20 En la mesa que les voy a preparar; se llenarán con caballos y robustos jinetes y toda clase de guerreros, dice el Señor, Yavé. 21 Manifestaré mi gloria en medio de las naciones, y todos los pueblos verán el juicio que voy a hacer y cómo descargo mi mano sobre ellos. 22 Y las naciones comprenderán que los de Israel, en castigo de sus maldades, fueron llevados cautivos por que me abandonaron, y yo aparté mi rostro de ellos, y los entregué en poder de sus enemigos; con eso perecieron todos al filo de la espada. 24 Yo los traté como merecía su inmundicia y sus pecados, y aparté de ellos mi rostro. 25 Por tanto, esto dice el Señor, Yavé: Ahora yo haré volver a los desterrados de Jacob, me compadeceré de toda la familia de Israel y me mostraré celoso de la honra de mi santo Nombre. 26 Y ellos olvidarán su humillación y las infidelidades que cometieron contra mí, en el día que habiten tranquilamente en su tierra, sin temer a nadie. 27 En cuanto los saque de en medio de los pueblos, y los reúna de las tierras de sus enemigos, mostraré en ellos mi santidad ante los ojos de muchísimos pueblos. 28 Conocerán que yo soy Yavé, su Dios, cuando después de llevarlos a las naciones, los traiga a su país, sin dejar allá a ninguno de ellos. 29 Ya no les ocultaré más mi rostros cuando haya derramado mi Espíritu sobre toda la gente de Israel, dice el Señor, Yavé”.

jueves, 13 de enero de 2011

40

EL NUEVO ISRAEL

40 1 A los veinticinco años de nuestro destierro, al principio del año, el día décimo, catorce años después de que cayó la ciudad de Jerusalén, en ese mismo día se dejó sentir en mí el poder de Dios y me condujo allá.
2 Me llevó en una visión divina a la tierra de Israel me puso sobre un cerro muy alto, en el que los edificios de una ciudad se extendían hacia el sur. 3 Me llevó allá, y había un hombre cuyo aspecto era como de bronce. Tenía en la mano una cuerda y un palo para medir, y estaba parado a la puerta. 4 Este hombre me dijo: Hijo de hombre, mira con tus ojos, aplica bien tus oídos para escuchar, y trata de recordar bien todas las cosas que te voy a mostrar; porque te trajeron para acá para mostrártelas. Luego contarás a la gente de Israel todo lo que veas. 5 Yo vi el muro exterior de la Casa. El hombre usó para medirlo una vara de tres metros que tenía en la mano. Midió la anchura de la construcción y su altura; ambas eran de una vara. 6 Fue después ala puerta que da al oriente y subió las gradas. Midió el umbral de la puerta: una vara. 7 Lo mismo, los demás umbrales. Cada pieza tenía tres metros de alto por tres de ancho. Entre pieza y otra, el pilar era de dos y medio metros. El umbral de la puerta cerca del vestíbulo tenía tres metros. 8 El vestíbulo de la puerta 9 era de cuatro metros y de un metro sus pilares, el vestíbulo de la puerta estaba hacia dentro. 10 Las piezas de la puerta oriental eran tres a un lado y tres al otro; las tres piezas eran iguales, lo mismo los pilares de las puertas. 11 Midió la anchura de la entrada de la puerta; cinco metros de ancho y seis y medio de longitud. 12 Delante de las piezas había una barrera de medio metro y las piezas de ambos lados tenían tres metros por lado. 13 Midió la puerta desde el techo de una pieza al de la otra: doce metros y medio de ancho. Las entradas estaban frente a frente. 14 Midió el vestíbulo: diez metros. 15 El patio estaba todo alrededor del vestíbulo de la puerta. Desde la fachada interior de la otra puerta había veinticinco metros. 16 En las piezas y en sus pilares interiores había ventanas con rejas del lado interior de la puerta. Lo mismo en los vestíbulos había ventanas alrededor que daban al interior y había palmas sobre los pilares.
17 Me llevó al patio exterior y ahí vi piezas. El pavimento estaba empedrado, a su alrededor había treinta piezas. 18 El pavimento en la fachada de las puertas era más bajo de acuerdo al largo de las puertas. 19 Midió desde la fachada la puerta inferior hasta el principio del atrio interior: tenía cincuenta metros de oriente al norte. 20 Midió también la altura y el ancho de la puerta que da a al norte, 21 y las piezas, tres a cada lado, sus pilares y su vestíbulo eran semejantes a los de la otra puerta. Tenían veinticinco metros de largo y doce y medio de ancho. 22 Las ventanas, el vestíbulo y las palmeras eran de la misma medida que las de la puerta oriental. Para subir a ella había siete gradas, y delante había un patrio. 23 La puerta del atrio interior estaba frente a la del oriente; desde una a otra puerta midió cincuenta metros. 24 Y me llevó a la puerta del sur: Midió sus pilares y su vestíbulo. Eran de las mismas medidas que las otras. 25 Las ventanas y los patios alrededor eran como los otros: veinticinco metros de largo y doce y medio de cinco metros de largo y doce y medio de ancho. 26 Se subía por siete gradas, Delante había un patio y palmas talladas sobre ambos lados de la fachada. 27 El atrio interior tenía también una puerta hacia el sur; y midió de puerta a puerta: cincuenta metros. 28 Y me hizo entrar al patio interior por la puerta del sur y midió la puerta: era de las mismas medidas que las otras. 29 Las piezas, pilares, patios y ventanas tenían las mismas medidas: 30 veinticinco metros de largo y doce y medio de ancho. 31 El vestíbulo daba al patio exterior; también había palmas en la fachada y ocho gradas para subir a la puerta. 32 Me introdujo al patio exterior por la parte orienta y midió la puerta. Era de la misma medida que las otras. 33 Las piezas, pilares y el vestíbulo, eran tal como se dijo más arriba; tenían las ventanas y el vestíbulo alrededor: veinticinco metros de largo y doce y medio de ancho. 34 El vestíbulo daba al exterior y ambos lados de la fachada tenían palmas talladas.
35 Me llevó a la puerta que miraba al norte y tenía las mismas medidas que las otras. 36 Sus piezas, pilares y ventanas alrededor tenían veinticinco metros de largo y doce y medio de ancho. 37 El vestíbulo caía al atrio exterior, con palmas talladas en la fachada, a ambos lados. A la puerta se subía por ocho gradas. 38 Había también una pieza que tenía la entrada por el vestíbulo; allí llevaban las víctimas consumidas por el fuego. 39 En el vestíbulo de la puerta había dos mesas a cada lado, para degollar las víctimas para el holocausto, por el pecado y por el delito.
40 Al lado exterior que sube al pasadizo de la puerta que mira al norte había dos mesas a cada lado, delante del patio de la puerta. 41 Cuatro mesas a cada lado, ocho mesas para inmolar víctimas. 42 Las cuatro mesas estaban hechas de piedras cuadradas, de setenta y cinco centímetros de largo, de ancho y de alto, para poner los instrumentos usados en los sacrificios y la víctima. 43 Todas ellas tenían alrededor un reborde de una cuarta, doblado hacia adentro. Sobre las mesas se ponían las carnes ofrecidas.
44 Me hizo entrar al patio interior; había dos piezas en el atrio interior; una estaba al lado de la puerta que mira al norte y su fachada miraba al sur; la otra estaba al lado de la puerta oriental cuya fachada miraba al norte. 45 Y me dijo: Esta pieza que mira al sur, será para los sacerdotes encargados del servicio de la Casa. 46 Esa pieza que da al norte, será para los sacerdotes que cuidan del altar. Estos son los hijos de Sadoc, descendientes de Leví, que se acercan a Yavé para servirle. 47 Y midió el atrio. Era cuadrado y tenía cincuenta metros por lado. El altar estaba delante de la fachada de la Casa.
48 Y me introdujo en el vestíbulo de la Casa. Midió sus pilares y tenían dos metros y medio por lado. El ancho de la puerta era de siete metros, y sus costados, de un metro y medio por cada lado. 49 El largo del vestíbulo era de diez metros y su ancho de seis metros. Se subía por diez gradas. Cerca de los pilares había dos columnas, una a cada lado.


miércoles, 5 de enero de 2011

41

41 1 Me introdujo en el Templo y midió las columnas: tres metros de ancho por los dos lados. 2 El ancho de la puerta era de cinco metros, y sus costados tenían dos metros y medio cada uno. Midió el largo que era de veinte metros, y el ancho, de diez.
3 Habiendo entrado al interior, midió un poste de la puerta que era de un metro, y la puerta de tres y su ancho de dos metros y medio. 4 Midió la longitud del templo: diez metros de largo y diez de ancho. Me dijo: Este es el Lugar Santísimo. 5 Midió la pared de la Casa: tres metros, y la anchura de los lados por todo el rededor de la Casa: dos metros. 6 Las piezas laterales estaban dispuestas en tres pisos, treinta por cada uno. Había salientes en la pared de la Casa por los lados, alrededor, a fin de que la sostuvieran, sin que sus vigas penetraran en la pared interior de la Casa. 7 El ancho de las piezas iba aumentando en todo a medida que se subían; porque el corredor del edificio aumentaba gradualmente en todo alrededor de modo que el interior era más ancho en lo más alto, y así desde el pavimento se subía al piso del medio, y de éste al más alto. 8 Observé la altura de la casa alrededor: las piezas del fondo tenían tres metros. 9 El ancho de la pared exterior era de dos metros y medio; y la casa estaba rodeada de estos pasadizos. 10 Entre las piezas había un espacio de diez metros alrededor de la casa por todos los lados. 11 Había una puerta al norte y otra al sur. El espacio libre tenía dos metros y medio de ancho por todos lados.
12 El edificio situado frente al patio mirando al oeste tenía treinta y cinco metros de ancho; la pared del edifico dos metros y medio de ancho por todas partes; su largo era de cuarenta y cinco metros. 13 La longitud de la Casa: cincuenta metros; cincuenta metros tenía el edificio con el patio y los muros. 14 El ancho de la fachada de la Casa hacia el oriente era de cincuenta metros. 15 La Casa, sus vestíbulos y las galerías, todos estaban revestidos de madera, las ventanas tenían rejas. Todo estaba revestido de madera desde el pavimento hasta las ventanas, las cuatro estaban cubiertas.
16 Había una decoración sobre toda la pared alrededor, por dentro y por fuera. 17 Había querubines tallados y entre ellos, palmas,; cada querubín tenía dos caras; 19 una de hombre hacia la palma y otra de león hacia la otra palma; esculpidas de relieve alrededor de todo el templo. 20 Estas esculturas estaban en la pared del templo, desde el pavimento hasta la altura de la puerta. 21 La entrada de la Casa tenía postes cuadrados y al entrar se veía 22 como un altar de madera. La altura del altar era de un metro y medio y un metro de largo. Tenía ángulos, la superficie y los lados eran de madera. Me dijo: Esta es la mesa delante del Señor Yavé. 23 En el templo y en el santuario había dos puertas dobles, 24 cada una de estas puertas tenía dos hojas, que se doblaban una sobre otra.
25 En dichas puertas había tallados querubines y palmas, como se veían también en relieve en las paredes. 26 Sobre la fachada del vestíbulo había ventanas con rejas y palmas en los capiteles de la galería, por los costados de la Casa y a lo largo de las paredes.

42

42 1 Y me sacó al patio exterior hacia el norte y me llevó a las piezas que estaban enfrente del patio y del edificio separado al norte. 2 Desde la puerta del norte, había cincuenta metros de ancho y otros tantos de largo. 3 Frente a las puertas del atrio exterior, había un pórtico de tres pisos.
4 Delante de las piezas había una galería de cinco metros de ancho que miraba a la parte interior y tenía cincuenta metros de largo. Las puertas deban al norte. 5 Las piezas del piso superior eran más bajas por estar sobre los pórticos sobresalientes en la parte baja y media del edificio. 6 Porque había tres pisos y esas cámaras no tenían columnas, por eso iban disminuyendo del piso inferior al del medio y al superior. 7 El recinto exterior a lo largo de las piezas que estaban a la pasada del patio de afuera delante de las piezas, tenía veinticinco metros de largo. 8 Porque la longitud de las piezas del patio exterior era de veinticinco metros, y el largo delante de la fachada del templo, de cincuenta metros. 9 Debajo de estas piezas había un pasadizo al oriente, para entrar en ellas desde el patio externo.
10 A lo ancho del recinto del patio externo, al edificio, hacia el oriente, había piezas con un pasadizo delante de ellas. 11 Eran semejantes a las piezas que estaban al norte: su longitud era como la de aquéllas, lo mismo la anchura, sus entradas, sus figuras y sus puertas.
12 Estas puertas eran como las de las cámaras que estaban al sur; tenían una puerta al principio del pasadizo, éste estaba delante del pórtico, separado, para quien venía del lado oriente, 13 Y me dijo: “Las piezas del norte y las del sur que están delante del edificio separado son cámaras santas, en las que comerán los sacerdotes que se acercan a Yavé en el santuario; allí pondrán las cosas santísimas y la ofrenda por el pecado y por el delito, porque ese lugar es santo. 14 Cuando los sacerdotes salgan, no irán directamente del Lugar Santo al patio exterior, sino que dejarán allí las vestiduras con que ejercen su ministerio, porque son santas, y tomarán otra ropa, y así saldrán con el pueblo.”
15 Cuando acabó de medir el edificio interior, me sacó fuera por la puerta que miraba al oriente y midió la Casa por todos lados. 17 Por la parte oriental: quinientas medidas. 18 Por el norte: igual cosa. 18 Lo mismo por el sur. 19 Igual media por el poniente. 20 Midió por los cuatro lados y dio: quinientos medidas de largo y quinientas de ancho. Esta pared hace la separación entre el santuario y el lugar destinado al pueblo.

43

43 1 Y me llevó a la puerta que miraba al oriente 2 y la Gloria de Dios de Israel venía del oriente. Su rumor era como el de abundantes aguas y la tierra resplandecía del resplandor de su Gloria. 3 Fue una visión parecida a la que tuve cuando vino para destruir la ciudad y a la que vi cerca del río Quebar, y me postré rostro en tierra. 4 La Gloria de Yavé entró en la Casa por el camino de la puerta del oriente.
5 El Espíritu me arrebato y me llevó al atrio interior: la Casa estaba llena de la Gloria de Yavé. 6 Y oí que alguien me hablaba desde la Casa mientras el hombre se quedaba a mi lado. 7 Me dijo: “Hijo de hombre, tú has visto el lugar de mi trono y donde descansaré los pies, y donde tendré para siempre mi habitación entre los hijos de Israel. Ellos no profanarán más mi santo Nombre, ni ellos ni sus reyes, con sus prostituciones, ni con los cadáveres de sus reyes, cuando mueran. 8 Ellos edificaron su puerta y sus postes junto a los míos, y no había más que una pared entre yo y ellos, y profanaron mi santo Nombre con los pecados que cometieron, por eso, lleno de indignación, los acabé. 9 Por eso, arrojen lejos de mí sus idolatrías y los cadáveres de sus reyes, y yo habitaré para siempre en medio de ellos. 10 Pero tú, hijo de hombre, describe la Casa a los de Israel. Que se confundan de sus maldades y midan la construcción. 11 Si se avergüenzan de toda su conducta, muéstrales el plano de la Casa y las salidas y entradas del edificio, y todo el plano. Les enseñarás las ceremonias y el orden que debe observarse en ella y todas sus leyes y lo escribirás todo a vista de ellos, para que observen sus leyes y sus ceremonias y las pongan en práctica.
12 Esta es la ley de la Casa: todos sus recintos con sus alrededores sobre lo alto del cerro son santos.”
13 Estas son las medidas del altar: la superficie de sesenta centímetros por lado, y el remate que se levanta por todo alrededor tiene veinte centímetros de alto. Desde el pavimento hasta la base inferior: un metro de altura; ancho: medio metro; 14 y desde la base inferior hasta la superficie: un metro de altura y medio metro de ancho. 15 El hogar tenía dos metros y de él se levantaban hacia arriba cuatro cuernos. 16 El hogar tenía seis metros de largo y seis de ancho. Era un cuadrado de lados iguales. 17 El borde de su base tenía siete metros de largo y siete de ancho en los cuatro ángulos; y alrededor había una cornisa de medio metro y su hondura de medio metro alrededor y sus gradas miraban a oriente.
18 Y me dijo aquél: “Esto dice el Señor: Estas son las ceremonias referentes al altar; para cuando sea construido, a fin de que se ofrezca sobre él el holocausto y se derrame la sangre.
19 Tú darás a los sacerdotes y a los levitas que son descendientes de Sadoc y se acercan a mi presencia, dice Yavé, un ternero que me ofrezcan por el pecado. 20 Tú tomarás de su sangre y lo echarás sobre los cuatro cuernos del altar. 21 Luego tomarás el ternero ofrecido por la purificación del altar y lo quemarás en un lugar reservado del Templo, fuera del santuario. 22 En el segundo día ofrecerás un macho cabrío, sin defecto, por el pecado, y se purificará el altar, como se purificó con el ternero. 23 Cuando termines de purificarlo, ofrecerás un ternero sin defecto. 24 Y los ofrecerás en la presencia de Yavé. Los sacerdotes echarán sal sobre ellos y los ofrecerán en holocausto al señor. 25 Durante siete días ofrecerás diariamente un macho cabrío por el pecado, un ternero y un carnero del rebaño, sin defecto. 26 Por siete días purificarás el altar y lo consagrarás. 27 Cumplidos los días, en el octavo, y en adelante, los sacerdotes inmolarán las víctimas consumidas por el fuego y los sacrificios de comunión. Y yo me reconciliaré con ustedes, dice el Señor.”